Preguntas claves para superar una separación

Esa noche Coralina Achiardi no había dormido muy bien. Se había despertado con ansiedad y la ansiedad nunca había sido para ella una buena consejera, pero igual entendía su presencia pues a quién iba a atender en sesión en un par de horas era una mujer a la que admiraba mucho, una alta ejecutiva con quién había trabajado todo un proceso de coaching un año atrás apoyándola en desarrollar habilidades de comunicación. ¡Y sí que lo había logrado! Era muy eficaz en el manejo de sus equipos y muy buena mentora de sus colaboradores. Por eso le inquietó cuando recibió su llamada pidiéndole una sesión lo más pronto posible y lo único que le dijo fue “me voy a separar y necesito tu ayuda”.

Coralina no era experta en coaching de pareja así que se lo dijo, pero ella insistió “no te voy a contar nada más, te necesito a ti”, así que ahí estaba el origen de su ansiedad: en el fondo tenía miedo de no poderle apoyar en ese tema, pero no fue capaz de negarse, así que se dispuso a hacer lo que mejor sabía hacer: escuchar, conectar y preguntar.

Y ahí estaba, ya en la oficina de su coachee y lista para iniciar su sesión

―¿Qué es lo que quieres trabajar en esta sesión? ―preguntó dando inicio a la conversación de coaching

―Coralina me voy a separar de mi esposo luego de 6 años de matrimonio, ya está decidido, sé que tu no eres coach de pareja o relaciones, pero lo que quiero trabajar no es la separación misma, sino como evitar que esto impacte el resto de mi vida… mi trabajo…

―Como evitar que esta separación afecte negativamente tus otras áreas, en particular la laboral. Esto es lo que escucho que quieres trabajar ¿es así?

―Si, eso es

―Para que lo quieres trabajar en este momento

― La decisión la tomamos hace dos meses y creí que iba a poder avanzar rápido, pero me he dado cuenta que vivo de mal genio, ¿recuerdas la buena comunicación con mi equipo? Bueno, ya se está dañando, debo ponerle un pare a esto

―¿Y qué deberías haber encontrado en esta sesión para que al final de este tiempo sientas que avanzas en este tema?

―Respuestas a la pregunta de ¿Qué puedo hacer?

―Teresa*, cuándo hablas de la separación de tu esposo ¿de qué separaste?

―¡Pues de mi esposo!

―No, no te pregunté de quién sino de qué te separaste, qué alejaste de ti

Teresa se queda viendo a los ojos a Coralina y luego baja su mirada, respira profundo y suelta rápido

―Me separé de sus rabietas permanentes, sus gritos, su no querer hacer nada por nosotros, su intolerancia… hacía meses que ni siquiera nos tocábamos, discutíamos por todo… me separé de vivir con rabia y enojo, de no tener alguien con quién compartir

―Al separarte de todo eso que mencionas ¿con qué te quedaste?

Silencio…

―Definitivamente me quedé con mi tranquilidad, con la paz en mi corazón de que yo nunca mentí y di lo mejor de mi en esa relación… ahh… y me quedé con ¡tiempo libre! Ya no necesito esperar si él quería o no quería hacer algo.. ahora puedo hacer lo que quiera

―Comenzaste a hablar en tiempo presente…

―¡Cierto que si! ―se río― porque al responder tu pregunta me doy cuenta que me quedé con lo mejor

―¿Y qué más hay en tu vida hoy que se suma a eso con lo que te quedaste?

―Pues mi trabajo, mis amigos, las metas que me estoy proponiendo

―Y si eso es así, ¿de qué no te quieres separar en este momento?

―Pues de eso: de mi trabajo, mis amigos, mis proyectos…

―Y ¿qué es lo que estás haciendo hoy con ellos?

La ejecutiva se acomodó en su asiento y se llevó su mano derecha a la frente

―¡oh por Dios! les estoy haciendo rabietas permanentes, el otro día Luis me dijo que estaba insoportable que pareciera no querer trabajar con el equipo… Coralina… estoy siendo mi exesposo

―¿y de seguir así, que va a pasar con la relación con tu equipo?

―Pues se va a dañar, de hecho ya está pasando… ―y comenzó a reírse de manera nerviosa, Coralina esperó en silencio a que pasara esa reacción y continuara― va a pasar ¡que se van a querer separar de mí!

―¿Y eso es lo que quieres?

―¡No! Por supuesto que no, amo mi trabajo y hasta un par de meses antes de la separación marchaba todo bien, pero vino la crisis y….

―¿Qué quieres hacer entonces con esto que te estás dando cuenta?

―¡Cambiarlo ya! No puedo seguir provocando una separación…

A partir de ese momento la coach apoyó a Teresa a definir un poco más qué de ella quería recuperar para volver a ser la líder que era, qué conversaciones tenia que generar con su equipo para recuperar su confianza y en donde poner el foco de sus pensamientos, emociones y por ende, acciones.

Al salir de esta sesión Coralina sintió que se quitó un peso de encima y pudo apoyar a esta persona que confió en ella, asi que solo tenia algo en mente “¡Quiero un café!

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